jeudi 10 février 2011

Planes


Nos cerraron la cafetería y fue una tristeza descubrir que la vida social del normalista se reduce a eso. Si no nos vemos en el café (¡Dios, como lo extraño!) no nos vemos. Mandarse un mail siempre es una posibilidad pero ese no es el punto. El punto es que se acabó la espontaneidad.

Puede que la fermeture du pot sea uno de esos acontecimientos simbólicos con los cuales la vida le anuncia a uno que un ciclo está por terminar. En mi caso, mi vida me pone obstáculos para comer cómodamente y a buen precio para hacerme entender que en cuestion de meses paso a ser Archicube. Es como si las cosas que más me gustan de mi colegio fueran extirpadas una a una para facilitarme la partida. "¿Y ahora qué?"... ¡Me hago esa pregunta todo el santo día!. En estos días le dije a mi mamá que podría tratar de ser mesera en mi país y se puso brava conmigo... juro que sigo sin entender por qué. Supongo que porque le habría gustado oir de mí una declaración fuerte y determinada: "Voy a ser mesera". Pero no, al decirle que lo intentaría le dí una muestra más de la ligereza de mi espíritu y habrá perdido la paciencia con mi pusilanimidad.

Hay que tener plan A, B, C ... Z. No se que letra del abecedario asignarle a mi país. Volver a casa siempre es una opción. En mi caso es la última porque salí de allá con el cerebro completamente taladrado.